domingo, 31 de diciembre de 2017

Lo mejor de lo mejor: 2017

Ya ha llegado el final de 2017. Quedan apenas unas horas para terminar. Algunos apuran el reto de lectura de Goodreads como locos hasta el último minuto. Otros seguimos disfrutando de lo que nos apasiona: leer. Si algo tengo claro de este año es que leer es una adicción que nunca voy a poder dejar. Puede que haya rachas, donde lea más o menos, donde me apetezcan más unas cosas u otras. Pero lo tengo claro, nunca voy a dejarlo, por que me hace sentir completo. No es una obligación, es un placer.

Este ha sido un año muy intenso. Reconozcámoslo. Ahora mismo vivimos en una burbuja editorial donde se publican multitud de títulos potentes cada mes. Basta ver las entradas de novedades que recopilo cada mes en el espacio web de la revista Windomanouth o lo índices de hype generados en twitter cada semana. Y eso que no suelen estar todas, que si no nos daría un síncope. Este año me he dedicado especialmente a ser un poco más selectivo con lo que leo, a experimentar un poco a veces, adentrarme en terrenos del terror y la literatura extraña en ocasiones, dar un paso hacia el humor, y disfrutar de mis mundos de fantasía y ciencia ficción como siempre. 

Pero vamos a lo que vamos. Vamos al tomate. Vosotros habeís venido aquí a ver que selecciono como lo mejor que he leído en este 2017. Voy ir haciendo 3 elecciones de cada categoría que me he propuesto, pero sin poner un ranking. Excepto en novelam que me he ido hasta 6 (era imposible reducirlo a menos). Pues bien, allá vamos. Deseadme suerte.

Mejor cómic / manga

Una de las novedades o renacimientos en mi yo lector este año ha sido el manga. Había comenzado el año pasado un poco, pero este año me ha vuelto a picar el gusanillo con intensidad. Buena culpa de ello lo tienen la mayor parte de los títulos que edita Milky Way Ediciones, algunas reediciones potentes y por supuesto, colaborar en El Peso del Aire. No extraña por tanto que dos de mis elecciones sean manga en este apartado. La pequeña forastera #1 (ECC Ediciones) de Nagabe ha sido todo un boom editorial de cara a este final de año. Una historia tierna, sencilla, con aire fabulesco, pero con un fondo tétrico y estética encantadora que recuerdan al cuento tradicional. Con un poso mucho más profundo y reflexivo no puedo evitar elegir To your eternity #2 (Milky Way Ediciones), de Oshitoki Oona. La autora aprovecha una trama con toque fantástico para dar su visión sobre el ser humano, la sociedad y cuestionarse la propia existencia. Y termino la selección con Locke & Key #1 (Panini), de Joe Hill y Gabriel Rodriguez. Este es uno de los casos en los que estaba esperando una reedicción en formato omnibus como esta para poder leerlo. Y menuda gozada. Menuda historia. Vaya tres volúmenes recopila, a cual mejor.

Mejor novela infantil / middle grade

En mi computo de lecturas anuales siempre habrá un pequeño espacio para las lecturas infantiles o middle grade. Son puro pasatiempo para mi, y me gusta tantear de vez en cuando que hay por el mercado. Volver a sentirme niño, vivir aventuras inocentes, tocar mi pequeño corazón lector y volar por mundos imaginarios. Este año lo primero que he hecho ha sido saldar una deuda pendiente y leer por primera vez algo de Roald Dhal. La brujas (Loqueleo) ha ido una maravilla de lectura y he descubierto a un autor al que voy a seguir volviendo a lo largo de estos años. La sencillez con la que es capaz de embacuarnos en una historia de brujas y la calidez que aporta, es impresionante. Soy un gran defensor de los libros para niños pero que no los tratan como a estúpidos. Por tanto 1977 (Ediciones DiQueSí) de Susana Vallejo, el cierre de su trilogía Tres amigos y un fantasma, tiene que salir en lo mejor de este año. Susana nunca se cierra puertas ni deja temas tabú de lado. Me he reservado para el final la lectura infantil que más me toco el corazón y lo arrugo este año. Los imaginarios (Blackie Books) de A.F. Harrold es una fascinante historia sobre el poder de la imaginación llena de mensajes y lecturas dependiendo de quién la lea. Además la edición en tapa dura y con las ilustraciones de Emily Gravett es una absoluta maravilla.

Mejor relato corto

Se cumple algo más de un año desde que empezará hacer las entradas de Pon ficción corta en tu pila. Y por supuesto, esta categoría no podía faltar. No es difícil adivinar que este 2017 ha sido el que más relatos cortos he leído en mi vida. Tengo que destacar Bienvenidos a la clínica de la estación de enlace interplanetario | Horas transcurridas desde la muerte del último paciente: 0 (Supersonic), de Caroline M. Yoachim. Tras este enorme título se esconde una historia de escoge tu propia aventura de lo más divertida. Una de las lecturas que más me sorprendió por su originalidad fue El círculo cuadrado (Cuentos para Algernon: Año V) de Rhys Hughes. La historia reúne una serie de elementos inconcebibles que consiguen juntarse en un orden lógico y dar sentido a todo. Y por último mi favorito con todas las de la ley de este año. El mar de árboles (Dark Fantasies) de Rachel Swirsky  reúne todos los elementos que me podrían gustar en una historia y encima la escribe de una forma absolutamente perfecta. Nos sumerge en el espectral bosque de los suicidas de Aokigahara en una historia sobre redención, la necesidad de afrontar el pasado y perdonarse a uno mismo. Envuelve al cuento una atmósfera opresiva, con los clásicos elementos de horror japonés. A sus pies Rachel Swirsky.

Mejor novela corta

Al igual que en la categoría anterior, este año es el que más novelas cortas he leído. Podría decir que casi el primero que leo novelas cortas. Me acompaña además una corriente editorial que parece volver a ponerlas de moda en nuestro país. Una con las que más me divertí fue Encuentro fortuito (Sportula), de Christopher Kastendmindt. La primera entrega de la serie de aventuras de espada y brujería conocidas como La Enseña del Elefante y el Guacamayo. Con igual nivel aventurero pero con un tono mucho más sangriento y cruel tenemos El cielo roto (Autopublicado), de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina. El inicio de una pentalogía post-apocalíptica repleta de monstruos, magia y vísceras llamada Crónicas del fin. Y termino esta pequeña selección con la novela corta de mi autora adoptada. Con 36 (Editorial Cerbero), de Nieves Delgado nos preguntamos que nos hace ser humanos. Una pequeña historia de especulación científica desde el punto de una IA ambientada en un posible futuro cercano y que desgrana aspectos básicos de la naturaleza humana.

Mejor antología / colección

Y aún más que las dos categorías anteriores, por fin he dado el paso y he descubierto antologías y colecciones de relatos increíbles. Tanto me he fascinado últimamente que hasta he creado un reto para el año que viene de leer al menos una antología por cada mes. La primera que quiero mencionar fue también mi primera lectura de este 2017. Escatología de andar por casa (autopublicada de momento) de Bandinnelli es una colección de relatos de ciencia ficción que nunca pierden el tono humoristico pero que tratan tema que a todos nos conciernen. No sé si es hacer un poco de trampa, pero es que Invasiones (Valdemar) de Ismael M. Biurrun me parece un libro maravillosamente bueno. Tres novelas cortas autoconclusivas que nos sitúan en tres escenarios totalmente diferentes donde abordamos la tragedia humana después de que un fenómeno sobrenatural. Y por último, la crème de la crème . El zoo de papel y otros relatos (Runas) de Ken Liu es el libro que encantará a cualquier lector. Aquí no hay fallo, y hay para todos los gustos. Liu mezcla toques de fantasía, ciencia ficción, thrillers, historia y realismo mágico con historias tan humanas y emotivas que te dejan el corazón en un puño.

Mejor novela

Quiero empezar este año la elección de las mejores novelas que he leído diciendo que es uno de los que más me ha costado escoger. He leído bastante, y sobre todo, muy bueno. O al menos si no bueno, han sido lecturas que me han llenado, apasionado y sobre las que me ha encantado compartir con todos en su mayoría. Dejar fuera títulos como La casa del callejón (Literatura Random House) de David Mitchell, Las tres muertes de Fermín Salvochea (Roca Editorial) de Jesús Cañadas o Pórtico (Nova) de Frederik Phol ha sido duro. Pero bueno, así va esto. Uno de mis pendientes nacionales se vio saldado con Farishta (Catedral Books), de Marc Pastor. Y es que había visto en multitud de ocasiones menciones sobre este escritor catalán y su Corvoverso. Decir además que Farishta tiene todos los ingredientes que me gustan: viajes en el tiempo, acción, referencias músicales, humor y un ritmo implacable. A golpe de capítulos cortos e intriga también vuela por este top Las estrellas son legión (Runas), de Kameron Hurley. Puede que haya sido una de mis últimas lecturas del año, pero la historia de Zan me parece uno de los mejores libros de ciencia ficción que he leído últimamente. Mundo interesante, trama redonda y personajes potentes. Y para personajes carismáticos tengo que nombrar El archivo de atrocidades (Insólita Editorial), de Charles Stross. Espías, monstruos ultradimensionales, aventuras, humor inglés, conceptos matemáticos e informáticos y burocracia, mucha burocracia.


En mi top tenía que aparecer si o si Transcrepuscular (Ediciones Gigamesh), de Emilio Bueso. Para mi, alejado de toda la polémica, la primera novela de la trilogía "Los ojos bizcos del sol", me parece una de las novelas de aventuras más alocadas que he leído este 2017. Un mundo biológico fascinante, personajes misteriosos y un final que nos deja pidiendo la segunda parte pronto. Con mayores proporciones épicas me ha enamorado El muro de las tormentas (Runas), de Ken Liu. Y es que en esta segunda entrega de La Dinastía del Diente de León el autor es capaz de abrir el archipiélago de Dara e incorporar nuevos y sólidos protagonistas a la vez que teje una trama que ataque diversos frentes para terminar en un clímax final apoteósico. Y por último, voy a incorporar en el top una obra aleja de estas aventuras, para dar paso a algo más reflexivo y personal. Se trata de Futuros perdidos (Ediciones Gigamesh), de Lisa Tuttle. Misterio, drama y ciencia ficción se entremezclan para hablarnos sobre la aceptación de uno mismo y el poder de nuestras decisiones.

Y hasta aquí mi pequeño repaso a lo que más me ha gustado este 2017. He dejado varias cosas fuera, hay otras tantas que tengo pendientes de leer, y seguro 100% de que no coincido con todos vosotros ni por asomo. Pero ahí esta la gracia de estos tops. Nos vemos en 2018.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Graphics #20: Especial manga

Parece que desde que fui al Salón del Manga de Barcelona mi vicio al manga esta más que alterado y ha sido casi lo único que he consumido en cuanto a contenido gráfico. Por tanto, podría considerar este Graphics #20 como un especial manga con mis últimas 5 lecturas, casi todas ellas novedades editoriales de estos dos últimos meses. Let´s go!

Aula Demoníaca
Junji Ito (Trad. de Ana María Caro)
Tomodomo Ediciones
Kanzeban | 176 páginas | 10€
3,5 / 5



A través de 5 historias cortas iremos conociendo a Yumma, un nuevo alumno que tiene la extraña costumbre de disculparse vehementemente por todo, aunque no exista motivo para ello. Yumma tiene una hermana llamada Chizumi, una pequeña lunática que prediga sobre las practicas satánicas de su hermano, y el porqué de la estricta manía de Yumma por disculparse como constante. Podremos ver como esta peculiar pareja va sembrando el caos allá por donde pasa dejando un paisaje de pura pesadilla lleno de cuerpos derretidos. Bajo una capa de horror y humor parece que el propio Junji Ito quiere reírse y criticar la rectitud de la sociedad japonesa contemporánea a la hora de pedir disculpas públicas.


Ito se caracteriza por crear universos crueles haciendo un uso del cuerpo humano como factor del terror, de extraer la insondable de lo habitual. Aunque este Aula Demoníaca enlaza más con un tono humorístico que de terror, las escenas bizarras de sangre, vísceras y terror no están ausentes. Las historias son básicamente las mismas una y otra vez, aunque el mangaka intenta que cada una tenga diferente estructura. No lo consigue del todo, sobre todo porque las motivaciones de los personajes no salen más allá de la adoración al diablo. No nos conduce a nada más. Aun así, es muy entretenido de leer si te lo tomas como un compendio de historias sueltas de los mismos personajes.


El horror corporal de las historias es lo suficientemente inquientante para seguir disfrutando de sus páginas. Junji Ito tiene esa peculiar habilidad con su arte para crear cosas espeluznantes a través de lo mundano. Algunas de las viñetas son realmente perturbadoras, con un dibujo muy explícito y truculento. Cuerpos derretidos, caras amorfas, paisajes de pesadilla. Dibujos bellamente grotescos que salpican las páginas de cuerpos derretidos, rituales satánicos y un terror tan exacerbado que nos lleva hasta la risa. Completan la buena edición de Tomodomo un par de historias sueltas que nada tienen que ver y que tienen un carácter más reflexivo. Reseña más extensa en El peso del aire.

Los 7 hijos del dragón
Ryôko Kui (Trad. de Maite Madinabeitia)
Milky Way Ediciones
B6 Rústica | 256 páginas | 8,50€
3,75 / 5



Ryôko Kui es una joven y prometedora mangaka que ha iniciado este año su carrera en España con este pequeño recopilatorio de siete historias cortas de corte fantástico que aparecieron previamente en la revista Fellows! De la editorial Enterbrain en 2012. La mangaka, nominada en tres ocasiones al premio Manga Taisho, se ha convertido en todo un fenómeno en Japón con Tragones y mazmorras (Dungeon Meshi), una historia de corte gastronómico en una ambientación medieval que ya publica actualmente Milky Way Ediciones. Este recopilatorio nos deja siete historias repletas de personajes y mundos diferentes, pero unidos por el elemento común de la fantasía.

Ryôko es capaz de desplegar mundos enteros solamente para desarrollar una idea. Pero nunca son ideas vacías, siempre busca algo más. Fantasía al servicio de la realidad. Cada uno de los relatos nos deja una reflexión, un pensamiento, un tema. La fantasía se aborda como una mera excusa, como un vehículo para contar algo más. La relación del ser humano y la naturaleza, la perdida de los valores tradicionales en la sociedad moderna, la necesidad de apoyarnos en los demás, la importancia de la comunidad, del respeto hacia los demás, la aceptación de uno mismo, la familia o la amistad. Como veis, la diversidad de la muestra está bastante asegurada.


Al igual que las mismas historias, el estilo de dibujo de la mangaka es bastante variable de una historia a otra. En una te puedes encontrar un arte más europeo o ghibli como en “La torre del dragón”, mientras en otro tenemos un estilo más sencillo tirando al kodomo como “La familia Inutani” y otras muy detallado, como en “El dragón que amaba los niños”. Pero ante todo, siempre reina el trazo fino y el gusto por los detalles, tirando más hacia lo minimalista e intentando transmitir lo máximo posible a través de la expresión de los ojos.

Ryôko nos marca un camino poblado de humor, fantasía, acción y drama. Por supuesto, no todas las historias son excelentes. Como en cualquier recopilación ecléctica de relatos, algunos gustan más que otros, pero la media es bastante buena. Salvo por un par de relatos bastante desdibujados, el resto son muy reseñables. Si tengo que elegir, me quedo con tres: “El santuario de las sirenas”, “El humilde Byakuroku” y “Los lobos no mienten”. Diría que las tres no tienen nada en común. Uno va sobre sirenas, otro sobre la redención de un pintor y el tercero sobre una madre que debe lidiar con un hijo que se transforma en hombre lobo. Pero las tres me dejaron impresionado, cada uno a su forma. Pero os dejo que las descubráis junto con el resto del volumen, que es mucho mejor.

La pequeña forastera #2
Nagabe (Trad. de Yasuko Tojo)
Ecc Ediciones
Tankoubon | 176 páginas | 8,95€
3,5 / 5



La historia de Nagabe continua con un segundo volumen que arranca justo dando respuesta al cliffhanger de la última viñeta del primer volumen. A partir de ahí, Nagabe plantea un segundo volumen que nos trae más preguntas que respuestas. El mangaka insiste en preparar a conciencia el misterio de la maldición e intenta darnos alguna respuesta que es más bien un enigma. Terminamos de nuevo con una escena de suspense que nos tiene atentos concienzudamente a las novedades de Ecc ediciones para ver cuando se publica el tercer volumen de la serie.


Igual de misterioso que el primer tomo, Nagabe nos narra otros 5 capítulos en los que en realidad, nada se desvela. Y creo que ese es el mayor problema de este segundo tomo. La historia no avanza. Descubrimos un poco de la cultura de los seres del exterior, vemos alguna cosa de los seres del interior, y vivimos varios momentos cotidianos entre Shiva y el Doctor. Nagabe planta la semilla de algunos misterios más, pero nunca obtenemos una respuesta a nada. Sin embargo, reconozco que tiene la suficiente fuerza para seguir pareciéndome interesante. El mangaka suelta algunos tesoros ocultos, pequeñas pistas, que me crean una necesidad imperiosa de saber la respuesta.


Por supuesto, ayuda el arte. La pequeña forastera es un manga que entra directamente por los ojos. Nunca he visto una historia de manga con este tipo de dibujo. Es extraño, detallista pero sencillo, con un diseño que se sale de los cánones del género. Este hermoso arte es parte del encanto de la serie. Sin él se perdería esa aura tierna pero siniestra, fascinante pero reflexiva. En definitiva, un segundo volumen interesante, pero que se va un poco por las ramas cuando lo que los lectores demandamos son respuestas. A la espera de la tercera entrega.

Mob Psycho 100 #1
One (Trad. de Nathalya Ferreyra)
Editorial Ivrea
B6 | 200 páginas | 8€
3,5 / 5



Si bien el fenómeno One Punch Man revoluciono el mundo del shonen e hizo temblar sus férreos cimientos de forma certera, One ha vuelto a repetir la jugada y ha llevado los típicos ingredientes del shonen hacia algo que vira más hacia el seinen. El manga nos cuenta la historia de Shigeo Kageyama, un chico aparentemente normal, calmado e inepto que es conocido como Mob. Pero fuera de su horario escolar Mob usa sus habilidades mentales especiales para ayudar a Reigen, el cual posee una Agencia paranormal que se ocupa de diferentes casos de fantasmas y espíritus. Cuando Mob llega al 100% de su carga emocional, toda su fuerza se desata y es mejor no estar cerca.


La obra se comenzó a publicar en la revista online Ura Sunday de Shogakukan en 2012 y acaba justo de anunciarse su último capítulo hace unos días, dejando la serie en 17 volúmenes recopilatorios. La historia tiene todos los elementos shônen característicos pero llevados de forma interesante y bastante adictiva, aprovechando bien la novedad parapsicológica en este tipo de manga y combinando con acierto el tono de misterio, acción y comedia. Situaciones bastante absurdas, diálogos cómicos, multitud de personajes, y un buen poso de sentimientos se van acumulando en las páginas de Mob Psycho 100. Además, One sabe explorar muy bien a sus personajes, darles trasfondo poco a poco y hacerlos crecer con las viñetas.


Lo que más puede echar a cualquiera para atrás de este manga es su dibujo. Al contrario que en One Punch Man, aquí es el propio One quién dibuja. Y se nota. Caras deformes, primeros planos horribles, posturas rígidas o viñetas donde nada tiene lógica. Pero encaja. No sé cómo, pero tras pasar las primeras páginas de extrañeza, el dibujo encaja con la esencia de la historia. Eso no quiere decir que siempre sea agradable de leer. Los poderes parapsicológicos se perciben casi como reales en escenas deformadas hasta el absurdo. Algo parecido sucede con el anime de Mob Psycho 100, animado por el estudio Bones en 2016, que utiliza una animación un tanto extraña pero que al igual que el manga, encaja. Pronto, a por el segundo tomo.

To Your Eternity #2
Yoshitoki Oima (Trad. de Jesús Espí)
Milky Way Ediciones
B6 | 192 páginas | 8€
5 / 5



Justo cuando pensé que ningún manga iba a llegar a sorprenderme más antes de cerrar 2017, ha venido Yoshitoki Oima a pegarme una patada en todo el corazón. En este segundo tomo de To Your Eternity la historia de “Eso” sigue al lado de la peculiar March y la fuerte Parona, que deben sobrevivir y luchar para poder regresar a su pueblo Ninanna tras ser llevadas a Yanome por la guerrera Hayase. Si bien el primer volumen de la serie era una exploración más melancólica y reflexiva sobre la inmortalidad y sus consecuencias, este segundo deja paso a las emociones más humanas para conseguir quebrar nuestro corazón con cada paso de página.

“Eso” o Inmo como lo conocemos en este segundo volumen, deja de ser el centro de atención de la trama para convertirse en un mero observador. Pero poco a poco vemos como su camino evolutivo hacia convertirse en ser humano va subiendo un escalón tras otro. Es increíble lo que consigue Yoshitoki en tan pocas páginas con sus personajes. Tanto March como Parona nos cuentan su propia historia, vemos su propia evolución y nada nos resulta premeditado. Sus conflictos internos con coherentes, sus traumas del pasado son incorporados en el momento perfecto, y sus ideales se palpan en cada dialogo. Todo un acierto el guion de la mangaka.

Este segundo tomo la historia es mucho más desgarradora, pero a otro nivel. Aquí nos habla de los sacrificios y el peso de los errores. De que no siempre los buenos van a ganar y que no todo sale como uno quiere. Pero el viaje de Inmo nos deja un poso de esperanza, de posibilidades. Siempre se puede aprender de los errores, mejorar y superarse a uno mismo. Las piedras en el camino están para poder esquivarlas y hacerse más fuerte. Inmo se empieza a percibir por tanto cada vez más humano, sobre todo, tras los reveladores capítulos finales de este segundo tomo.

Acompaña de nuevo un dibujo tremendamente precioso y detallista de la mangaka, que transmite tanto con tan solo un rostro y una mirada. Oima no tiene tabús en mostrar los momentos más crueles, pero sin recrearse. Igual que las escenas de acción, absolutamente fascinantes. Este segundo volumen me ha fascinado incluso más que el primero. Realmente no sé a donde quiere ir la autora con la serie, pero este segundo episodio me ha dejado destrozado el corazón. Queda mucho camino que Inmo debe recorrer, y muchas preguntas que necesitamos responder.

¿Os habéis apuntado alguno?

martes, 26 de diciembre de 2017

Las estrellas son legión, de Kameron Hurley

Las estrellas son legión
Kameron Hurley (Trad. de Alexander Páez)
Alianza editorial | Runas
Rústica | 352 páginas | 18€




¿Y si de repente te despertarás en un mundo que conoces, pero sin saber quién eres? Prácticamente de esta forma nos suelta Kameron Hurley en Las estrellas son Legión. Zan es una mujer con amnesia cuyo propósito parece ser atacar una y otra vez la misteriosa nave-mundo el Mokshi. Su vida es un ciclo continuo de recuperación, entrenamiento, ataque y pérdida de memoria. O al menos, eso es lo que le cuentan. Su única constante y lo que parece anclarla a Katazyrna, el mundo donde despierta, es Jayd. Aunque confía en ella, Jayd tampoco parece de fiar. Está sumida en una serie de maquinaciones políticas contra su madre y el planeta-nave enemigo Bhavaja. De la mano de Zan vamos descubriendo sobre las costumbres y la tecnología de las Katazyrna a la vez que buscamos las claves del plan de Jayd para salvar el planeta-nave que habitan.

El peso narrativo de la historia recae en estos dos personajes. Los capítulos de Zan y Jayd se van intercalando, aunque los de la primera son mucho más numerosos. Como amante y enemiga vamos cuestionando todas las respuestas de la mano de Zan, mientras que Jayd no para de plantearnos una incógnita tras otra. Hurley maneja con acierto la tensión en los tres clásicos arcos que se divide cualquier historia. El ritmo se diluye un poco en la parte central, donde nos embarcamos en un viaje repleto de aventura y peripecias que desarrollan la identidad de Zan y dan conocimiento sobre el mundo, pero que terminan haciéndose demasiado largas. El estilo de Hurley es sencillo y conciso, sin grandes alardes ni florituras. Es capaz de hacerte sentir como Zan, una narradora nada fiable, y estar tan perdida como ella misma durante los primeros compases. Aún así, a veces deja frases que son como martillazos al lector.


Quizá uno de los aspectos más comentados de esta space opera sea que todos sus personajes son mujeres. No es que los hombres no se mencionen, si no que ni existen. Por algo la autora jugo con la portada Lesbians in space tras una crítica absurda por esta característica. Un hecho que no hace más que realzar la necesidad de este tipo de obras y contenido. En realidad, no sé trata más que de una historia de amor entre dos mujeres donde la orientación sexual no recibe ni siquiera atención. Hurley se interesa más por hablar de la necesidad de aceptación de uno mismo o de la estratificación de clases, que de ese primer punto. Nos habla del papel de las mujeres como dadoras de vida y trata de forma precisa los sentimientos que puede generar la maternidad. Pese a todo, el meollo de la historia no deja de ser un viaje del héroe, un tanto gore y visceral, en un mundo impresionante y sorprendente repleto de naves generacionales con interesantes personajes .

Si algo me ha fascinado de Las estrellas son Legión es el mundo que Hurley a construido para su historia autoconclusiva. Descubriremos junto a Zan tanto la capa externa de su nave-mundo como las capas inferiores donde las mujeres viven algo totalmente diferente e inesperado. La Legión es un conjunto de mundos artificiales y orgánicos que están en plena decadencia. Cada uno intenta obtener los máximos recursos posibles para poder reciclarse y sobrevivir. Las naves-mundo que nos plantea la autora son entes orgánicos que tienen una relación simbiótica con sus habitantes. Las mujeres las mantienen y dan a luz las cosas que el mundo precisa. Engranajes, monstruos, armas y un sin fin inimaginable de cosas grotescas. Hasta bebes y planetas enteros. Pero estas gestaciones pueden detenerse o manipularse, intercambiarse con otras mujeres. Las mujeres tienen el poder para decidir qué hacer. Los úteros representan el poder, y como tal, son causa de guerra y pactos entre planetas.


Estos elementos tecnológicos y biológicos se combinan en la historia con unos magníficos personajes. Pese a que Zan y Jayd son los personajes principales, son quizás los secundarios los que terminan por atrapar al lector. Hablar de Das Muni o de Rasida sería quizá desvelar algo que el lector disfruta más al descubrir donde, como y porque aparecen estos peculiares personajes. Misterios y monstruos espaciales se dan la mano en una trama llena de traiciones, guerra y amor que nos llevará por un tour de acción espectacular. Por qué las escenas llamativas y vistosas tampoco escasean. El escenario es magnífico, la forma y estructura de la narración es de lo más inteligente para captar la atención del lector, y su aportación a la etiqueta de naves generacionales es notable. Más Kameron Hurley por aquí, por favor.

La ambientación
Los capítulos de Zan
Los personajes secundarios
Las espectaculares escenas de acción

Perdida de ritmo al final del tramo medio

La primera novela de Kameron Hurley en castellano ha sido todo un acierto del sello Runas. Aparte de contar con la excelente traducción de Alexander Paéz. Con una ambientación orgánica tan sugerente, un ritmo vertiginoso y una trama misteriosa, la historia merece totalmente su pleno disfrute. Puede que el tramo medio se estanque un poco, pero el carisma de los personajes secundarias hace que el lector siga avanzando a toda vela para conseguir unir las piezas del puzle y resolver el enigma de la Legión. Solo espero que Runas nos traiga más novelas de Kameron Hurley al castellano, porque merece realmente la pena.

¡Muchas gracias a Runas por el ejemplar!

Otras reseñas de interés
El caballero del árbol sonriente
La nave invisible
In the Nevernever

viernes, 22 de diciembre de 2017

12 meses, 12 antologías


Se acerca el final de este 2017 y como siempre me gusta tener algún reto en mente, alguna meta que saciar durante el próximo año. Una de ellas por supuesto será de nuevo el reto Celsius, para intentar leer el máximo posible de obras de los autores que asistan. Pero quería algo más. Por eso, hablando con mi querida Isa de A través de otro espejo se nos ocurrió el siguiente reto: leer una antología al mes.

Últimamente se esta publicando más que nunca la obra en formato corto de muchos autores. No es que antes no existiera, en absoluto, pero creo que hay más producción. O al menos, yo así lo he notado. Por tanto, se han ido acumulando algunas lecturas interesantes y que no le he dado la oportunidad. No pongo ya en la lista algunas compras fijas de 2018 como las nuevas antologías de Mariano Villareal El viento soñador y Ciudad Nómada, la siguiente antología anual gratuita de Cuentos para Algernon o la No son molinos de la editorial Cerbero. Habrá más, muchas más, de eso estoy seguro.

La gran mayoría de lectores tiramos más hacia las novelas que hacia los relatos. En mi caso, este último año le he ido poniendo remedio como veis en estas entrada de Pon ficción corta en tu pila, pero lo quiero llevar un poco más allá. Estas son mis 12 elecciones para estos 12 meses, aunque no siguen ningún orden determinado. Cada título tiene enlazada su ficha en goodreads por si le quereís echar un ojo a los contenidos o a las sinopsis.

Japón Especulativo de VV.AA (Satori ficción)

Jagannath de Karin Tidbeck (Ediciones Nevsky)

Arcanum Ilimitado de Brandon Sanderson (Nova)

Magia para lectores de Kelly Link (Seix Barral)
Ars Ludens de Charles Yu (Fata Libelli)

La bomba número seis y otros relatos de Paolo Bacigalupi (Fantascy)

Ecce Monstrum de Nathan Ballingrud (Fata Libelli)

El carruaje fantasma y otras historias sobrenaturales de Amelia B. Edwards (La Biblioteca de Carfax)

Humo y espejos de Neil Gaiman (Ediciones Salamandra)


El ciclo de Xuya de Aliette de Bodard (Fata Libelli)

Grimorio 13 de VV.AA (Carlinga Ediciones)

Y estas son mis doce elecciones, pero la verdad, espero leer alguna que otra más a lo largo del año. Sobre todo por que últimamente le estoy cogiendo el gusto a las novelas breves y a los relatos cortos, y por suerte, cada vez tenemos más y mejor donde escoger.
¿Alguien más se anima con este reto para 2018?